Hubo un instante en la segunda mitad de los años ochenta en el que el pop dejó de ser únicamente un vehículo para el entretenimiento y se convirtió también en una plataforma para desafiar prejuicios. En ese momento apareció The Communards, un dúo británico que, aunque apenas permaneció activo entre 1985 y 1988, dejó una huella muy superior a la que cabría esperar de una carrera tan breve.
Formado por Jimmy Somerville y el pianista y compositor Richard Coles, The Communards surgió tras la salida de Somerville de Bronski Beat. Si en su anterior banda ya había demostrado que era posible combinar himnos bailables con un fuerte mensaje social, en este nuevo proyecto encontró un espacio aún más sofisticado para explorar el soul, el pop y la música de club.
| Richard Coles y Jimmy Sommersville |
Un nombre con intención
El nombre del grupo no fue casual. "The Communards" hacía referencia a los participantes de la Comuna de París de 1871, un símbolo histórico de lucha social y emancipación. Era una declaración de intenciones en una época marcada por el conservadurismo del gobierno de Margaret Thatcher, la crisis del sida y la búsqueda de una mayor visibilidad para la comunidad LGBTQ+.
Lejos de esconder su identidad, Jimmy Somerville convirtió su inconfundible voz de falsete en una herramienta de reivindicación. Su presencia pública rompía moldes en una industria que todavía mostraba reticencias hacia artistas abiertamente homosexuales.
Un sonido entre la pista de baile y el alma
Musicalmente, The Communards supieron construir un universo donde convivían el synth-pop, el soul clásico, los arreglos de piano y los ritmos propios de las discotecas de mediados de los ochenta.
Mientras muchas bandas apostaban por la producción electrónica pura, el dúo incorporó influencias del gospel y del rhythm & blues, logrando un sonido elegante que envejeció con mayor dignidad que buena parte de sus contemporáneos.
Canciones como "Don't Leave Me This Way", "Never Can Say Goodbye", "You Are My World" o "So Cold the Night" mostraban una combinación poco habitual entre emoción, sofisticación y energía bailable.
El fenómeno de "Don't Leave Me This Way"
Si existe una canción inseparable del nombre de The Communards, esa es "Don't Leave Me This Way".
Originalmente interpretada por Harold Melvin & The Blue Notes en 1975 y popularizada poco después por Thelma Houston, el dúo británico reinventó el clásico junto a la cantante Sarah Jane Morris. El resultado fue explosivo.
La versión permaneció durante cuatro semanas en el número uno del Reino Unido y terminó convirtiéndose en el sencillo más vendido del país en 1986. Su mezcla de dramatismo vocal, producción moderna y espíritu disco la transformó en uno de los grandes himnos de la década.
Más de cuarenta años después continúa siendo imprescindible en recopilatorios ochenteros, pistas de baile y festivales dedicados al pop clásico.
Mucho más que éxitos
Aunque el gran público recuerda sobre todo aquel monumental éxito, The Communards ofrecieron un repertorio mucho más amplio.
Temas como "Tomorrow", "For a Friend" o "There's More to Love" mostraban un grupo capaz de combinar compromiso político, sensibilidad pop y una instrumentación sorprendentemente rica.
Sus letras hablaban de desigualdad, amor, pérdida y libertad sin renunciar nunca a melodías accesibles.
Era pop inteligente, pero nunca pretencioso.
Una despedida prematura
En 1988, cuando el grupo parecía haber alcanzado su madurez artística, la aventura llegó a su fin.
Jimmy Somerville decidió iniciar una carrera en solitario que prolongaría su éxito con canciones como Comment Te Dire Adieu, Read My Lips o You Make Me Feel (Mighty Real).
Richard Coles, por su parte, acabaría tomando un rumbo absolutamente inesperado: abandonó la industria musical para ordenarse sacerdote de la Iglesia Anglicana, convirtiéndose años después en una popular personalidad radiofónica y televisiva en el Reino Unido.
El legado
Puede que The Communards sólo publicaran dos álbumes de estudio, pero su legado sigue siendo enorme.
Demostraron que la música de baile podía convivir con el activismo, que el pop comercial podía tener contenido y que la identidad no debía ocultarse para triunfar en las listas de ventas.
En una década repleta de sintetizadores, peinados imposibles y éxitos efímeros, The Communards dejaron algo mucho más duradero: canciones que siguen emocionando y una actitud que ayudó a abrir camino a generaciones posteriores de artistas.
Quizá esa sea su mayor victoria. No sólo hicieron bailar a millones de personas.
También contribuyeron a que el pop fuera un poco más libre.
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■ DISCOGRAFÍA ESENCIAL
Communards (1986) ★★★★☆
El álbum debut del dúo marcó una brillante declaración de intenciones. Entre sintetizadores, pianos de inspiración soul y letras cargadas de contenido social, Jimmy Somerville y Richard Coles construyeron uno de los discos más elegantes del pop británico de mediados de los ochenta.
Canciones imprescindibles
- Don't Leave Me This Way (con Sarah Jane Morris)
- Disenchanted
- Reprise
- Breadline Britain
- Sweet Surprise
Lo mejor: una combinación perfecta entre música de baile y compromiso social.
Red (1987) ★★★★☆
Más ambicioso y sofisticado que su predecesor, Red amplió el abanico musical del grupo incorporando mayores influencias del soul clásico, el jazz y el gospel. Aunque no igualó el impacto comercial de su debut, para muchos seguidores representa el punto culminante de su creatividad.
Canciones imprescindibles
- Never Can Say Goodbye
- Tomorrow
- For a Friend
- There's More to Love
- Victims
■ RECOPILATORIOS RECOMENDADOS
Heaven: The Best of The Communards & Jimmy Somerville (1993)
Una excelente puerta de entrada para descubrir tanto los mayores éxitos del dúo como la primera etapa en solitario de Jimmy Somerville.
Imprescindible si... buscas una colección de clásicos sin profundizar en la discografía completa.
The Platinum Collection (2006)
Una recopilación cronológica que reúne los sencillos más importantes de la banda con una calidad de sonido remasterizada.
Ideal para: aficionados al pop de los años 80 y coleccionistas.
■ PARA EMPEZAR A ESCUCHAR
Si nunca has oído a The Communards, este sería el orden perfecto:
- Don't Leave Me This Way
- Never Can Say Goodbye
- You Are My World
- So Cold the Night
- Tomorrow
- For a Friend
- Disenchanted
- Breadline Britain
¿Qué otros éxitos de The Communards conoces?or: producción exquisita, arreglos elegantes y una interpretación vocal sobresaliente de Jimmy Somerville.
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